



El cemento rápido se emplea en trabajos de albañilería que requieren rapidez. El tiempo de fraguado puede ser inferior a media hora, por lo que la mayoría de las veces se utiliza para reparaciones urgentes o sencillas: un escape de agua en una tubería, fijar revestimientos en la pared, tapar agujeros o rellenar grietas.
Antes de hablar de sus ventajas es necesario que tengas en cuenta que el fraguado es el tiempo que transcurre desde el mezclado del cemento con el agua hasta que esta masa comienza a endurecerse.
Por lo general, este proceso dura unas pocas horas, pero en el caso de este tipo de cemento, el tiempo de fraguado es acelerado; lo que nos obliga a trabajar con mucha precisión y agilidad.
Se puede usar puro o mezclado con cargas minerales pétreas, tendiendo en cuenta sus características similares al cemento Portland.
Ideal para el tomado de juntas, fijación de artefactos, sanitarios, rellenos y refacciones de mampostería y revoques.